16 febrero 2008

Chapapote terrestre



La presión que jerce el nacionalismo -a todos los niveles, sobre los que no se encierran en el redil- provoca su mayor efecto en jóvenes radicales, intolerantes y violentos, que cargan sobre cualquiera que no se pliegue a la voluntad tribal. La tibieza en censurar y rechazar estas actitudes facilita la expansión de este exitoso fenómeno. El País vasco se lleva la palma -lleva más años- pero como en Iberia nadie quiere ser menos que nadie, ni en lo malo, pronto en Cataluña, y como hemos visto también en Galicia, este chapapote terrestre se extiende y ensucia.

Tibieza, digo, porque algunos partidos rechazan con la boca pequeña y algunos medios no distinguen entre unos, que se manifiestan pacíficamente, y otros que revientan violentamente...(entiéndase manifestaciones, ¡ojo!). "Cruce de insultos" dice El País; leyéndo el propio artículo, no observamos por ningún lado el susodicho cruce, más bien la increpación ¡fascistas! de los reventadores sobre los manifestantes.

2 comentarios:

MUY SEÑORES MIOS dijo...

Si te refieres exclusivamente al aspecto temporal, quizá sí se lleve la palma el País Vasco, pero el cerrilismo es exactamente el mismo: el chapapote instalado en el cerebro, lo anula.

De los niñatos, siempre son unos niñatos de edad natural e intelectual, en Terrasa, ya podrían haber cantado misa, que para achantar a Robles, se necesita bastante más. Por poner un ejemplo: en la manifestación en Gerona, cuando agredieron a Arcadi Espada, Robles se metió entre las filas de los vociferantes "maulets", que nos visitaron.

Oscar dijo...

Lo peor de todo ello es que después de ser identificados y declarar, hacen unas declaraciones diciendo que la próxima vez ya se lo pensará a la hora de asistir a un acto así o que los promotores del acto también lo tendrán que hacer...
Lo de El País"... patético.
Todo es más justificable bajo el prisma de la inexistente confrontación.

Lugar: Barcelona, Spain