05 enero 2008

Cuestión de matices



Toda violencia, es moral y éticamente reprobable. Por tanto, de entrada me parece bien. Bastante bien. Ahora bien...

De lo que se trata es de insistir e incidir en la que se mantiene activa -y en activo-, la que hace años desapareció, y sus responsables o están o han pasado por prisión, debe ser mencionada y condenada, eso sí, pero no con el mismo énfasis. La parte del león se la ha de llevar la que insiste y se mantiene -erre que erre- a pesar del claro rechazo del pueblo a quien dice representar.

Mucho me temo que esta inciativa, llevada a cabo por los mismos que mantuvieron a Josu Ternera en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, no distinguirá lo suficientre entre la violencia extinta y la que aún extingue. Cuestión de matices.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sólo, como bien apuntas, sería bueno que se distinguiese entre violencia extinta y la que aún extingue, ya que ésta última es la que se debiera solucionar. Lo más preocupante, a mi modo de ver, es la obsesión del Gobierno Vasco en hacer coincidir en cada declaración de condena hacia la violencia de ETA; cualquier otra violencia, exista, haya existido o no; pero pretendiendo siempre dejar claro, de forma implícita, la existencia de un mal que hace reaccionar a ETA. No hay un interés de crear una corriente de opinión que deteste a ETA, sino más bien, que condene a quienes la persiguen, España, y así tendremos banda terrorista para rato. A mi modo de ver, el nacionalismo, gobernante en el País Vasco, ve unas ventajas políticas en este juego que no está dispuesto a renunciar, por muy cruel que sea para quienes se hayan sentido maltratados por el terrorismo.

A. Sánchez dijo...

La equidistancia en estos temas no es de recibo. No se puede ser neutral ante la violencia, venga de donde venga, pues si no se pasa a ser neutro...eso es, sin valor...

Lugar: Barcelona, Spain